Hernia de los discos intervertebrales





La hernia del disco intervertebral ocurre con más frecuencia en aquellas regiones de la columna vertebral en las que una parte móvil se une con una parte relativamente inmóvil, por ejemplo, la unión cervicotorácica y la unión lumbosacra. En estas áreas la porción posterior del anillo fibroso del disco se rompe y el núcleo pulposo central es forzado hacia atrás como la pasta dentífrica fuera del tubo. Esta hernia del núcleo pulposo puede causar una protrusión central en la línea media debajo del ligamento longitudinal posterior de las vértebras o una protrusión lateral al costado del ligamento posterior cerca del foramen intervertebral.

Las hernias de los discos cervicales son menos frecuentes que las de los discos lumbares. Los discos más susceptibles a este trastorno son los que se encuentran entre las vértebras cervicales quinta y sexta, y entre la sexta y la séptima. Las protrusiones laterales causan presión sobre un nervio espinal o sus raíces. Cada nervio espinal emerge por encima de la vértebra correspondiente; así, la protrusión del disco entre las vértebras cervicales quinta y sexta puede comprimir el nervio espinal C6 o sus raíces. Hay dolor cerca de la porción inferior de la nuca y el hombro y a lo largo del área de distribución del nervio espinal afectado. Las protrusiones centrales pueden comprimir la médula espinal y la arteria espinal anterior y afectar los distintos tractos espinales.

Las hernias de los discos lumbares son más frecuentes que las de los discos cervicales. En general los discos afectados son los ubicados entre las vértebras lumbares cuarta y quinta y entre la quinta vértebra lumbar y el sacro. En la región lumbar las raíces de la cola de caballo discurren en dirección posterior a lo largo de cierto número de discos intervertebrales. Una hernia lateral puede comprimir una o dos raíces y a menudo afecta la raíz nerviosa que se dirige al foramen intervertebral situado inmediatamente por debajo. En ocasiones el núcleo pulposo se hernia directamente hacia atrás y, si se trata de una hernia grande, puede comprimir toda la cola de caballo y producir paraplejía.

En las hernias de los discos lumbares el dolor está referido a la pierna y al pie y sigue la distribución del nervio afectado. Dado que las raíces posteriores sensitivas más frecuentemente comprimidas son la quinta lumbar y la primera sacra, el paciente suele sentir dolor en la parte dorsal baja y la cara lateral de la pierna, que se irradia a la planta del pie. Este trastorno a menudo se denomina ciática. En los casos graves puede haber parestesias o incluso pérdida total de la sensibilidad.

La presión sobre las raíces motoras anteriores produce debilidad muscular. El compromiso de la quinta raíz motora lumbar produce debilidad de la dorsiflexión del tobillo mientras que la presión sobre la primera raíz motora sacra provoca debilidad de la flexión plantar. El reflejo aquíleo puede estar disminuido o ausente. Una gran protrusión central puede generar dolor y debilidad muscular en ambas piernas. También puede causar una retención aguda de orina.

vistas posteriores de los cuerpos vertebrales de la región cervical y lumbar

Vistas posteriores de los cuerpos vertebrales de la región cervical y lumbar.



Comparte esta nota:

Comentarios:

Loading Facebook Comments ...
Deja tu comentario
Tu Comentario